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GRANDES EXPLORADORES DEL TERRITORIO ARGENTINO
Cronologia de Expediciones:
Aguirre, Francisco de (1508-1581),
Conquistador español. Nació en la ciudad de Talavera. En 1527, con el cargo de alférez, participó en el saco de Roma.
Acompañó a la hueste de Pedro de Valdivia en la conquista de Chile, en junio de 1540. Ejerció el cargo de alcalde del primer cabildo de Santiago y, más tarde, el propio gobernador Valdivia le encargó la reconstrucción de la ciudad de La Serena (1549), luego de ser destruida por los indígenas tras la fundación de Juan Bohón.
Por orden de Valdivia se trasladó al NO. argentino, donde fundó Santiago del Estero (1553), y extendió sus exploraciones hasta las costas de los ríos Paraná y Bermejo. Una vez cumplida su labor, llevó a cabo una guerra de exterminio en la zona, consolidando la paz en el norte. Designado teniente general de La Serena y Tucumán en 1551, cometió actos de abuso de poder que provocaron que el gobernador García Hurtado de Mendoza lo hiciera apresar por su carácter autoritario, para trasladarlo a Lima.
Permaneció por más de un año procesado, pero fue absuelto, ante los levantamientos indígenas en la región antedicha, el virrey del Perú lo envió a pacificarla, y en esta ocasión fundó San Miguel de Tucumán (1565).
Partió a La Serena y luego a Copiapó. Continuó con sus pretensiones de gobernar Chile, provocando serios incidentes. En dos oportunidades fue acusado de reo de fe, y, por sus pretensiones de poder, fue conducido a Lima. Estuvo encerrado cinco años, fue dejado en libertad y privado del gobierno de Tucumán. Ya mayor y sin recursos, se trasladó a La Serena en abril de 1575 para vivir sus últimos años.
Estando en esta ciudad, el gobernador Rodrigo Quiroga le entregó en merced el valle de Copiapó, en diciembre de 1576. Falleció en La Serena en 1581.
Ayolas, Juan de (1510?-1538)
Conquistador español . Muy jóven, participó en la expedición al Río de la Plata de Pedro de Mendoza, el cual lo envió en 1535 por el río Paraná en busca de alimentos, navegó hasta la desembocadura del Carcarañá, donde fundó el fuerte de Corpus Christi el 15 de junio, y regresó a Buenos Aires.
En 1536 remontó nuevamente el Paraná con ánimo de internarse en el Chaco y llegar al Perú en busca de auxilio y riquezas.
Las Sierras del Plata eran una meta realmente tentadora, prosiguió por el río Paraguay hasta unos 21° S., el 2 de febrero a un año de la fundción de Buenos Aires llegó al lugar donde fundó el puerto de la Candelaria, fue un viaje penoso, cerca de doscientos hombres perecieron a causa del hambre o de las enfermedades que hacían presa fácil de aquellos cuerpos debilitados.
Diez días despues partió rumbo al noroeste, por tierra, pero regresó a Candelaria en busca de refuerzos. Con ánimo de llegar al Perú, avanzó nuevamente por el Chaco, pero, al atravesar el país de los payaguaes, pereció a manos de éstos, junto con todos sus compañeros.
Cabeza de Vaca, Álvar Núñez (c. 1490-c. 1557),
Explorador español, nacido en Jerez de la Frontera (Cádiz). En 1527 fue nombrado tesorero de una expedición real compuesta de 300 hombres y capitaneada por Pánfilo de Narváez, cuyo objetivo era la conquista y colonización de la península de Florida. La expedición llegó a la bahía de Tampa hacia el mes de abril de 1528, desde donde inició el recorrido por tierra hasta la bahía de Apalachee, en un intento de llegar a México. Durante los dos años siguientes murieron más de la mitad de los hombres y Cabeza de Vaca se convirtió en el líder de la expedición.
Con el pequeño grupo de supervivientes llegó a una isla, probablemente la de Galveston, a la altura de la actual Texas, donde fueron capturados por los indígenas. A principios de 1535, Cabeza de Vaca y otros tres supervivientes lograron huir y emprendieron un largo viaje a través de lo que es ahora el suroeste de los Estados Unidos y el norte de México. En el año 1536 consiguieron llegar a un asentamiento español en el río Sinaloa, en México.
En 1537 Cabeza de Vaca regresó a España, y como recompensa fue nombrado gobernador de Río de la Plata (lo que es ahora casi en su totalidad Paraguay).
Entre 1541-1542 estuvo al frente de una expedición que recorrió 1.600 km , a través del sur de lo que es hoy Brasil, désde aallí decidió pasar aa pié, con doscientos cincuenta hombres, hasta Asunción a la que llegó el 11 de marzo de 1542, mientras el resto de sus hombres y sus naves lo hacían por vía fluvial.
Tomó posesión como gobernador de la provincia en 1542, careció de prudencia y le faltó tino y capacidad de adaaptación al duro medio ambiente de Paraguay, los pobladores no vieron con buenos ojos la arrogancia de los recién llegados. Durante su gobierno se realizaron algunas expediciones contra los indios especialmente contra los feroces guaycurúes, pero fracasó en sus inténtos por llegar a la Sierra del Plata. Dos años después, en abril de 1544, estalló un motín en Asunción y como resultado de la revuelta, fue encaarcelado y embarcado rumbo a España.
Poco después, fue desterrado a África, hasta que en 1556 obtuvo el perdón y una pensión. Su relato de la expedición de Narváez, Relación (1542), y sus narraciones sobre la ciudad de Zuñi y sus pobladores, una de las legendarias Siete Ciudades de Cibola, sirvió de aliciente para otras expediciones al continente americano, en especial las de los exploradores Hernando de Soto y Francisco Vázquez de Coronado.
Caboto, Sebastián (1476?-1557)
Marino y cartógrafo italiano, conocido por las expediciones que hizo para España e Inglaterra a América del Norte y del Sur, durante el siglo XVI. Nació problablemente en Venecia.
Aseguraba haber acompañado a su padre, Giovanni Caboto, a América del Norte en 1497, aunque parece que viajó al continente recién descubierto más o menos en el año 1508, en que desembarcó en la actual península de Labrador, desde donde continuó viaje, en dirección norte, hasta la bahía de Hudson.
Prestó servicio como cartógrafo para el rey Enrique VIII de Inglaterra y su aliado el rey de España, Fernando V, para los que confeccionó mapas del suroeste de Francia, país que dichos reyes planeaban invadir.
En 1512, decidió prestar servicio en España. Cuando murió el rey Fernando, su sucesor, el rey Carlos I de España (que sería más tarde el emperador Carlos V), lo mantuvo a su servicio y hacia el año 1525 recibió la orden de dirigir una expedición al océano Pacífico, que en 1526 llegó a las costas de lo que es hoy Brasil, muy cerca del estuario del río que llamó Río de la Plata .
Allí abandonó la misión para dedicarse a una infructuosa búsqueda de unos yacimientos de oro y plata de los que tuvo noticias a través de algunos de los náufragos de la expedición de Solís, Remontó el Plata y en la Ensenada de San Lázaro encontró al grumete de Solís, Francisco del Puerto, a quien los indios habían dejado con vida, luego reconoció el Río Paraná. El 9 de junio de 1527, cerca de la desembocadura del Carcarañá asentó un precario fuerte al que llamó Sancti Spíritu. Fué la primera fundación realizada en tierra Argentina. Dejó en él una pequeña guarnición y despues de varios meses continuó su reconocimiento.
Al llegar al río Paraguay dobló hacia la derecha continuando sobre el Paraná hasta los rápidos de Apipé. En marzo de 1528 volvieron hacia el Paraná y luego ordrnó explorar parte del Bermejo, pero tuvo que desistir en vista de la hostilidad de los indios que atacaron a los españoles matando a varios de ellos.
A su vuelta a España, en 1530, fue arrestado, acusado de mala administración y desterrado a África, donde pasó cuatro años. No obstante, en 1533 fue perdonado por el rey Carlos I y restituido en su cargo de almirante. En 1544, el último año al servicio de España, Caboto grabó un mapa del mundo. Después se estableció en Inglaterra, donde el rey Eduardo VI le concedió, en 1549, gracias a la influencia en la corte de amigos y admiradores, una pensión vitalicia y además lo nombró grand pilot o gran práctico de Inglaterra.
En 1551 fundó y dirigió la Muscovy Company of Merchant Adventurers, una organización de cáracter mercantil inglesa. Por propia iniciativa, esta compañía financió expediciones para buscar el paso del Noreste, una ruta marítima entre Europa y Asia. Richard Chancellor, un navegante que trabajaba para Caboto, llegó hasta el puerto ruso de Arkhangelsk, en el mar Blanco, lo que supuso el inicio de las relaciones comerciales entre Inglaterra y Rusia.
Cabrera, Jerónimo Luis de (1528-1574)
Conquistador español. En el Cuzco, conquistó los valles de Ica y Pisco. Llegó muy joven al Perú. Participó en las guerras civiles y posteriormente desempeñó varios cargos judiciales y administrativos.
En 1571 fue nombrado gobernador de Tucumán. En 1573 emprendió una expedición colonizadora, marchó hacia el Sur y el 24 de junio fundó el fuerte de Córdoba, origen de la actual ciudad argentina.
Cabrera no se contentó con eso, llegó hasta el Paraná y eligió un lugar para establecer el puerto de San Luis, que permitiría comunicarse con España mas facilmente que por Perú. En las orillas del Paraná se encontró con don Juan de Garay, que estaba realizando el trazado de Santa Fe.
Fué reemplazado por Gonzalo de Abreu, a quien Felipe II había nombrado su sustituto, el nuevo gobernador mando apresar a Cabrera mediante un proceso oscuro y tortuoso, acusado de rebeldía, fue atormentado hasta morir en 1574.
Díaz de Solís, Juan (c.1470-1516)
Navegante y descubridor español, descubrió el Río de la Plata y fué el primer europeo en divisar nuestras tierras. Sin certeza de su fecha de nacimiento, se discute también si era sevillano de Lebrija o de origen portugués. Hasta 1505 trabajó al servicio del rey de Portugal como cartógrafo en la Casa da Indias.
En 1508 participó en la Junta de Burgos que decidió el envío de una expedición que buscase el canal o el paso a través del istmo centroamericano, hacia las islas de la Especiería, fue nombrado Jefe Marítimo de la expedición, junto a Vicente Yáñez Pinzón y a Américo Vespucio, recorrió la costa de Honduras enfilando hacia el norte, donde descubren Yucatán, firmó la capitulación de este viaje que resultó un fracaso y regresó a España en agosto de 1509, sin encontrar el paso hacia las Indias Orientales que tanto ansiaba la corona española. Según Julio Verne realizo otro viaje con Vicente Yáñez Pinzón navegando al sur de la línea equinoccial, avanzando hasta el grado 40 de latitud meridional (o sur).
Tras la muerte de Americo Vespucio en 1512, Solís es nombrado piloto mayor de la Casa de Contratación de Castilla. Se vio frustrado en dos ocasiones, en que quiso realizar una expedición hacia América.
Sanlúcar , Se adentró en su estuario hasta la isla de Martín García y continuó por las aguas del Paraná, que se llamó de Solís. Al desembarcar fueron atacados por los indios charrúas o guaraníes, que le dieron muerte.
El rey Fernando el Católico lo convoca para capitular el descubrimiento de "lo que esta a espaldas de Castilla de Oro (actual Colombia) y de allí en adelante". O sea un paso al Mar del Sur, (Océano Pacífico) descubierto por Vasco Núñez de Balboa cruzando el istmo de Panamá en 1513.
Tras firmar una nueva capitulación para buscar un paso que uniera el Atlántico con el Mar del Sur y con la misión de reconocer las tierras américanas para evitar el avance de Portugal, partió el 8 de octubre de 1515 de Sanlúcar de Barrameda con con tres naves tripuladas por 60 personas, secretamente, para no despertar sospechas en la corona portuguesa y que estos se delantaran. La expedición pasó por las Islas Canarias (frente a las costas de África) y el Cabo de San Agustín, en las costas brasileñas y por las costas uruguayas hasta llegar a un estuario de aguas amarronadas, hoy río de La Plata el 20 de enero de 1516 lo llamó mar Dulce, luego sería llamado río de Solís.
Al ver en la orilla oriental (Uruguay) un puerto adecuado que parecía señalado por un promontorio, bajaron y tomaron posesión del lugar plantando una cruz y bautizaldolo "Puerto de la Candelaria". Era el mismo sitio que seria elegido para fundar, en 1724, la actual ciudad de Montevideo. Volvieron a embarcar y fondearon en una isla para dar sepultura al despensero, Martín García, que acababa de morir. Luego navegaron costeando la rivera norte, observando gente que con mucha atención estaba mirando pasar el navío, y con señas ofrecían lo que tenían, poniéndolo en el suelo. Solís decidió bajar a tierra, acompañado de algunos tripulantes. El resto de los compañeros, que habían quedado en la naves, presenció sin poder hacer nada como los indios charrúas se abalanzaban y masacraban a Juan Díaz de Solís y su comitiva excepto al grumete que logro sobrevivir.
Los exploradores decidieron regresar a la Península al mando de Francisco Torres, en el viaje de vuelta a España, una de las naves naufraga en el golfo de Santa Catalina (Brasil) donde quedan 18 marineros abandonados en la costa, varios de ellos integrarían, como interpretes o guías las expediciones de Diego García y Sebastián Caboto en 1526. Otros, como Alejo García en 1525, realizarían expediciones por su cuenta. Los demás llegaron a España en Septiembre de 1516.
Experto piloto, Solís realizaba cartas marítimas, señalando las costas exploradas con mucho detalle. El río descubierto por su expedición motivaría muchas expediciones posteriores.
Garay, Juan de (1528-1583),
Explorador y colonizador español, segundo fundador de Buenos Aires. Nacido en Orduña (Vizcaya).
Embarcó en 1543 hacia Perú en la flota del virrey Blasco Núñez Vela, con su tío, el oidor Pedro de Zárate. Tomó parte en diversas campañas de conquista y en 1561 participó en la fundación de Santa Cruz de la Sierra (en la actual Bolivia). Fue regidor del cabildo de dicha población y se le asignó una encomienda de indios.
Tras el nombramiento de su pariente Juan Ortiz de Zárate como gobernador y capitán general del Río de la Plata, se trasladó en 1568 a Asunción y obtuvo el cargo de alguacil mayor de las provincias del Plata. En 1573, el teniente de gobernador Suárez de Toledo le encargó la fundación de una ciudad en el cauce del río Paraná, a fin de facilitar la salida al mar del territorio paraguayo. La expedición, integrada por nueve españoles y 75 nativos, salió de Asunción en abril de 1573 y el 25 de noviembre del mismo año fundó Santa Fe de la Vera Cruz.
En 1574 cooperó en la fundación de San Salvador, en el río Uruguay, y fue designado teniente de gobernador y capitán general de todas las provincias del Río de la Plata. Tras la muerte de Ortiz de Zárate en 1576, el nuevo adelantado, Juan Torres de Vera, le confirmó sus títulos y le encomendó la fundación de una ciudad en el estuario del Río Plata, en el lugar en que Pedro de Mendoza fundara en 1536 el fuerte de Nuestra Señora del Buen Aire, destruido por los indios.
El 11 de junio de 1580, declaró fundada la ciudad de la Trinidad y Puerto de Santa María de los Buenos Aires. La nueva ciudad, fundada algo mas al norte que el asiento de don Pedro de Mendoza, era un rectángulo dividido a manera de tablero de ajedrez, con doscientas cincuenta manzanas de ciento cuarenta varas de lado y calles de once varas de ancho. Rápidamente el nombre del Puerto reemplazó al de la Ciudad y todos la llamaron Buenos Aires.
Después de fundar la ciudad de Buenos Aires, Garay debió viajar apresuradamente a Santa Fe, para reprimir un motín acaecido en la ciudad. Pacificada la población regresó a Buenos Aires, donde organizó una pequeña expedición con la cual llegó hasta la actual Mar del Plata.
A principios de 1583 arribó al Plata el gobernador de Chile Alonso de Sotomayor, quien se encontraba en dificultades para llegar a su destino, por lo cual manifestó voluntad de hacerlo por tierra. Don Juan de Garay le presto cuanta ayuda pudo y aún se ofreció a acompañar a un hermano de Sotomayor hasta el Carcarañá, para acortar el viaje. El 22 de marzo de 1583, mientras dormía en la orilla, fue atacado y muerto en el curso de una emboscada por los indios guaraníes, juntamente con otros doce solodados, cerca de las ruinas de Sancti Spíritus, el antiguo fuerte de Caboto.
Magallanes, Fernando de (c. 1480-1521),
Navegante portugués, con grandes conocimientos de náutica y cartografía, inició la expedición que dió la primera vuelta al mundo y descubrió el estrecho que lleva su nombre.
Nació en las cercanías de Oporto hacia 1480, en el seno de una familia solariega. Educado en la corte portuguesa, donde aprendió geografía y náutica, en 1505 se embarcó en la expedición de Francisco de Almeida a la India y allí obtuvo informes acerca de las islas Molucas, conocidas como islas de las Especias. De nuevo en Portugal, participó en 1523 en la campaña del norte de África, donde resultó herido.
Caído en desgracia en la corte de Portugal, llegó a Sevilla en 1517 con el cosmógrafo Rui Faleiro. Convencido de que las Molucas estaban situadas dentro de la demarcación española que había fijado el Tratado de Tordesillas (1494), ofreció al rey de España Carlos I (V del Sacro Imperio) los proyectos para explorar oriente que el rey portugués había rechazado. Su propuesta era llegar a las Molucas por una ruta occidental de jurisdicción española, a través de un paso o estrecho por el sur de Sudamérica, evitando así entrar en los dominios portugueses. Aprobado el proyecto, se firmó una capitulación el 22 de marzo de 1518 en Valladolid, por la que se lo nombró capitán general de la Armada y gobernador de todas las tierras que encontrara.
El 10 de agosto de 1519 partió de Sevilla hacia la Especiería con cinco naves: la Trinidad, nave capitana; la Concepción, con Juan Sebastián Elcano como contramaestre; la San Antonio, la Santiago y la Victoria, que fue la única que regresó a España, y unos 250 hombres, entre los que figuraba Antonio de Pigafetta, cronista del viaje. Durante más de un mes permanecieron en el puerto de Sanlúcar de Barrameda, el 20 de septiembre de 1519 puso rumbo a Sudamérica.
Tras aprovisionarse en el archipiélago de las islas Canarias, y luego de entrar en la bahía de Río de Janeiro y explorar el estuario del Plata en los primeros días de enero de 1520, llegaron a la bahía de San Julián el 31 de marzo, donde invernaron cerca de cinco meses. Allí hubo de sofocar un motín de los capitanes Cartagena, Mendoza y Quesada. Perdió dos naves: la Santiago en labores de exploración y la San Antonio que desertó.
Esta travesía por el Pacífico fue el resultado de la suerte y cálculos erróneos: suerte, porque el invierno en San Julián demoró su llegada al Pacífico hasta el verano meridional, garantizando que cruzaría el ecuador cuando los vientos del noreste fueran más plenos; cálculos erróneos, porque parece haber creído que las Islas de las Especias, se ubicaban no más allá de 80 días de navegación, a través de un mar que ofrecía recaladas intermedias. Si hubiera sabido que enfrentaría 99 días de navegación sin sosiego, apenas habría aceptado el riesgo por la hambruna y falta de agua. El derrotero elegido por Magallanes casi lo lleva al desastre.
En agosto partió de San Julián, atento al hallazgo del paso y a la vigilancia de los descontentos, el 21 de octubre entraron en el deseado estrecho, al que Magallanes llamó de Todos los Santos, después de doblar el cabo de Hornos, siguió una dirección en diagonal a través de las calmas aguas ecuatoriales y, en un océano plagado de archipiélagos, ascendieron por la costa chilena hasta colocarse sobre los 32º de latitud S, desde donde viraron hacia el Oeste y penetraron en el océano Pacífico, no divisó tierra desde el día en que entró en el Pacífico el 28 de noviembre de 1520 hasta que avistó Quam el 6 de marzo de 1521.
Durante los primeros 20 días mantuvo rumbo norte, quizás para dejar atrás los mares fríos lo más pronto posible. Luego alteró su curso en forma gradual hacia el oeste, llegando al ecuador el 13 de febrero de 1521. En el ecuador tomó la sorprendente decisión de continuar hacia el noroeste, en vez de hacerlo directamente hacia el oeste, rumbo a la supuesta ubicación de las Islas de las Especias. Este hecho ha alimentado la conjetura de que su principal destino era la mítica isla de Cipango.
Durante tres meses navegaron sin provisiones frescas ni agua y con la tripulación padeciendo escorbuto, hacia la fecha en que avistaron Guam, los exploradores ya bebían agua pútrida y comían galletas agusanadas, que apestaban a orina de ratas'. Una observación hecha por uno de sus compañeros de viaje sugiere que esperaba que su próxima recalada fuera en la costa de China.
Avistó las islas Marianas el 24 de enero, que llamaron de los Ladrones, donde se aprovisionaron. Confrontados por 'ladrones' en la isla, Magallanes impuso el tono de la conducta europea en el Pacífico quemando sus aldeas antes de partir, ya reabastecidos, el 9 de marzo.
Transcurridos siete días, alcanzaron las islas Visayas, el 16 de marzo, avistó Samar, que llamaron de San Lázaro, situadas en el centro del archipiélago de las más tarde conocidas como islas Filipinas. En las Filipinas: había encontrado por azar las islas que formarían el punto central de la navegación española en el Pacífico durante los siguientes 100 años.
En la isla de Cebú, estableció la primera alianza española, pero al morir el 27 de abril, durante un combate con los indígenas liderados por el cacique Lapu-Lapu en la isla de Mactán en una imprudente intervención en conflictos locales que perjudicó el prestigio español, no pudo completar la hazaña de dar la primera vuelta al mundo.
La expedición tras quedarse con una sola nave, la Victoria, al mando de Elcano, se dirigió a las Molucas, tomó por el Cabo de Buena Esperanza y llegó a España el 6 de septiembre de 1522, tres años despues de zarpar con 18 supervivientes y cargada de especias.
Martínez de Irala, Domingo (1509-1556),
Conquistador español, gobernador del Río de la Plata (1552-1556). Nació en Vergara (Guipúzcoa).
En 1536 se enroló en la expedición del adelantado don Pedro de Mendoza al Río de la Plata y participó, en la fundación de Buenos Aires. En ese mismo año marchó con la expedición de Juan de Ayolas que remontó los ríos Paraná y Paraguay y permaneció en la recién fundada población de Candelaria a la espera de Ayolas, que se había adentrado hacia la Sierra de la Plata.
Tras la muerte de Ayolas decidió el abandono de Buenos Aires y trasladar a todos los pobladores a Asunción, motivado por el deseo de reunirlos a todos en un solo lugar a fin de ayudarse mejor unos a otros y defenderse de manera mas eficaz, el 16 de septiembre de 1541 fundó oficialmente la ciudad de Asunción del Paraguay.
En 1542 llegó Álvar Núñez Cabeza de Vaca, nuevo adelantado y gobernador del Río de la Plata, quien organizó una expedición al Chaco, a cuyo frente puso a Irala, que fundó la ciudad de los Reyes en 1543. Tras el regreso a España de Cabeza de Vaca, Irala se hizo cargo del gobierno e inició, en 1543, una nueva expedición al Alto Perú, enviando por delante a Chaves y dejando en Asunción a Francisco Mendoza como teniente de gobernador.
Entonces surgieron dos problemas: la expedición no podía seguir adelante porque el presidente de la Audiencia, Pedro de La Gasca, reconoció el derecho de exploración a los españoles de Lima y, por otra parte, en Asunción los leales, partidarios de Cabeza de Vaca, habían decapitado a Mendoza. Irala regresó y recuperó el poder. En 1552 el rey le designó gobernador del Río de la Plata, a la vez que le prohibía continuar sus exploraciones. Falleció en 1556 en Asunción.
Era un hombre notable. Durante veinte años su nombre estuvo ligado a cuanto acaeció en estas regiones. Fueron veinte años turbulentos y duros: hambre, miseria, estrechez, motines, abusos, entradas en tierra de indios. Tuvo numerosos detractores que oscurecieron su nombre pero sin duda es el verdadero consolidador del dominio español en el Plata.
Mendoza, Pedro de (1487?-1537)
Conquistador español, primer adelantado del Río de la Plata y fundador de la ciudad de Buenos Aires. Nacido en Guadalix, en el seno de una noble y rica familia, ocupó diversos cargos en la corte del rey de España Carlos I (V del Sacro Imperio Romano), al que acompañó en las campañas de Italia, Alemania y Austria.
El 21 de mayo de 1534 firmó en Toledo la capitulación que le permitía conquistar y poblar todas las tierras comprendidas entre el paralelo 25º y el 36º. Designado Primer Adelantado, Gobernador, Capitán General y Justicia Mayor de las tierras conquistadas en las regiones del Río de la Plata o Nueva Andalucía, Mendoza se puso al frente de una expedición cuyo objetivo principal era contrarrestar los avances portugueses en el Río de la Plata. Corría con los gastos de la expedición debía explorar el río e internarse hasta llegar a los dominios del Rey Blanco y además debía fundar tres fuertes de piedra para apoyar la posesión y defensa de su gobernación. Los tesoros que esperaba encontrar lo compensarián sin duda con creces.
La expedición partió de Sanlúcar de Barrameda el 24 de agosto de 1535 con 16 naves y alrededor de 1500 hombres.
A fines de enero de 1536 fondeó en las proximidades de la Boca del Riachuelo, cerca de lo que en quella época era el brazo norte del mismo. El lugar había sido considerado apto como puerto, por el hermano del Adelantado, Don Diego de Mendoza, que había recorrido la ribera hasta la desembocadura del Paraná. El 3 de febrero, Mendoza fundó el fuerte de Santa María del Buen Aire, nombre que se transformaría con el tiempo en el de Buenos Aires, los investigadores han ubicado este asiento cerca del actual Parque Lezama, lugar alto y apropiado según lo mandaban las ordenanzas de población vigentes.
Ante la carencia de alimentos con que sustentar a sus hombres, ordenó la salida de la Santa Catalina hacia Brasil en busca de vituallas, que quedó prácticamente aniquilada por el ataque de los indios.
Además ordenó a don Juan de Ayolas, que remontara el río Paraná con tres navíos y unos ciento cincuenta hombres, este capitán así lo hizo y fundó el fuerte de Corpus Christi, cerca del río Coronda, el 15 de junio de 1536.
Mientras tánto envió a su hermano don Diego a a explorar la región del Delta en busca de alimentos, los indios llegados de las islas los recibieron en son de guerra, el 15 de junio los 300 españoles se trabaron en lucha con ellos, en el combate denominado Corpus Christi, los indios fueron rechazados, pero en el combate perecieron cerca de cuarenta blancos, entre ellos el mismo don Diego.
Cuando Ayolas regresó a Buenos Aires con algunos víveres, don Pedro de Mendoza, abatido por tántos contratiempos, estabaa planeando regresar a Espaaaña Ayolas le infundió nuevos ánimos y el Adelantado se transladó al fuerte de Corpus Christi dejándo en Buenos Aires a Francisco Ruiz de Galán como gobernador interino.
A finales de junio, los indígenas sitiaron Nuestra Señora del Buen Aire, obligando a los cercados españoles a padecer tal hambre que llegaron a comerse "la carne de los que morían". Los indios fueron finalmente dispersados, pero se calcula que pudieron morir alrededor de mil españoles.
A fines de septiembre de 1536, don Pedro de Mendoza fundó el fuerte de Buena Esperanza, cerca del que había establecido Ayolas. Urgido luego por la imperiosa voluntad de hallar las Sierras de Plata, envió tres naves que debían remontar el Paraná rumbo al norte, hacia los dominios del Rey Blanco. Üna de ellas la mandaba don Juan de Ayolas. Otra don Domingo Martínez de Irala, el hombre que asentó definitivamente el dominio español en el Río de la Plata.
Descorazonado y enfermo de una cruel dolencia que lo tenía postrado, regresó a Buenos Aires a principios de 1537, no tenía ánimos ni salud para continuar la empresa en la cual había empeñado su fortuna, no recibiendo a cambio mas que penurias, sinsabores y fracasos, era forzoso desandar el camino y regresar a España, lo que hizo en abril. Falleció durante la travesía y su cuerpo fue arrojado el 24 de junio a las aguas del Atlántico.
Schouten, Wilhelm Cornelis (1567-1625)
Marino y explorador holandés nacido en Hoorn.
Organizó (1615) una compañía para buscar una nueva ruta entre Europa y las Indias Orientales y así evitar el monopolio que la Compañía de las Indias Orientales holandesa ejercía en la ruta habitual, bordeando el cabo de Buena Esperanza, en África.
En 1616, fue el primero que navegó bordeando el extremo meridional de América del Sur, descubrió la isla de los Estados, Tierra del Fuego y el cabo que bautizó con el nombre de cabo de Hornos, en honor a su lugar de nacimiento.
Su segundo en el mando, Jakob Le Maire, con otra embarcación, navegó por el que en la actualidad se conoce con el nombre de estrecho Le Maire. Tras bordear el cabo, cruzó el océano Pacífico para finalmente llegar a Batavia (en la actualidad Yakarta), en la isla de Java, en lo que hoy en día es Indonesia.
Schouten, continuó su viaje por el océano Pacífico hasta la isla de Java, donde, al igual que Le Maire, fue apresado y acusado por la Compañía Oriental de Indias, rival de la empresa por ellos emprendida. Conducido a Holanda, rehabilitó su nombre.
Vespucio, Américo (1454-1512),
Navegante y descubridor italiano al servicio de España, cuyo nombre sirvió para denominar el continente recién descubierto (América).
Nació en Florencia en 1454, en una familia acomodada cercana al círculo de los Medici, lo que le permitió entrar en contacto con importantes humanistas de la Florencia renacentista. En 1478 marchó a París donde desempeñó funciones administrativas para su tío Guido Antonio Vespucci, que había sido designado embajador de Lorenzo el Magnífico en la corte de Luis XI. En Francia completó la formación que había recibido en su ciudad natal. Tras la muerte de su padre en 1482, regresó a Florencia y permaneció hasta 1491 al servicio de los Medici.
En 1492 se trasladó a España para representar los intereses comerciales de esta familia en Sevilla, donde se puso al servicio de Juanoto Berardi, florentino dedicado al comercio de oro y esclavos y proveedor de los aprestos de las naves en las travesías al Nuevo Mundo. Tras la muerte de Berardi en 1496, Vespucci decidió dedicarse a la navegación.
Entre 1499 y 1502 realizó varios viajes a América que relató en cinco cartas dirigidas a distíntos destinatarios. Determinar el número de viajes que realizó a este continente constituye una de las cuestiones más polémicas. La mayoría de sus biógrafos admiten que Vespucci se embarcó en Cádiz en 1499 en la flota de Alonso de Ojeda y Juan de la Cosa. Siguiendo la ruta del tercer viaje de Cristobal Colón, recorrió la costa norte de Sudamérica y llegó hasta el cabo de la Vela (Venezuela) regresando en junio de 1500 a Cádiz.
En 1501 se trasladó a Lisboa desde donde partió nuevamente al Nuevo Mundo, esta vez bajo bandera portuguesa, en la expedición que dirigía Gonzalo Coelho a instancias del rey de Portugal, en busca de la 'especiería', en las Molucas. Partió de Lisboa y tras pasar por Cabo Verde, llegó a Brasil a finales del mismo año, bordeando la costa en dirección sur arribó a la Patagonia, cerca del estrecho que poco después descubrió Fernando de Magallanes. Comprobó así que las tierras descubiertas no eran una prolongación de la península asiática, sino un nuevo continente. Este viaje fue narrado por Vespucio en una carta que dirigió a Lorenzo di Pier Francesco de Medici, editada en París en 1502 con el título de Mundus Novus. A él se refirió también en la carta que dirigió en 1504 a Piero Soderini, impresa con el título de Lettera di Amerigo Vespucci delle isole nuovamente ritrovate in quatro suoi viaggi.
La noticia del descubrimiento de un nuevo continente se difundió con extraordinaria rapidez por las cortes europeas y en círculos eruditos tan apartados como la abadía de Saint Dié, en Lorena (Francia). El cosmógrafo Martin Waldseemüller se refirió en su Cosmographiae introductio, —introducción para la versión latina de la Geografía de Tolomeo, preparada en esta abadía y publicada en 1507— a las noticias de Vespucio. Allí se decidió dar al nuevo continente el nombre de América en su honor.
Parece probable que entre 1503 y 1504 realizará un tercer viaje a las Indias, también al servicio de Portugal, bajo la dirección de Fernando Noronha, que llegó hasta Brasil. En 1504 estaba de regreso en Sevilla y al año siguiente fue recibido por el rey Fernando el Católico en Toro (Zamora) que le concedió la ciudadanía castellana. En 1508 fue designado primer piloto mayor de la Casa de Contratación, cargo que compaginó con sus negocios indianos, invirtiendo su dinero en alguna de las flotas que partían al Nuevo Mundo. En abril de 1511 redactó su testamento y murió el 22 de febrero de 1512. |